Perfectamente montado: Así se mendiga en Venecia

Durante años, en las callejuelas de Venecia se puede observar un espectáculo que parece haber sido perfeccionado hasta el último detalle: la escenificación deliberada de la pobreza y la impotencia.
Se les ve a menudo en las calles de paso alejadas de la Plaza de San Marcos: figuras que se arrodillan profundamente agachadas sobre el pavimento, casi tumbadas, aparentemente aplastadas por el peso de la vida. Envueltas en harapos grises, con el rostro oculto bajo un pañuelo.
Pero las apariencias engañan a menudo. Quien mira más de cerca reconoce por la piel tersa de las manos que bajo el disfraz se esconden a menudo personas muy jóvenes que mantienen la imagen de miseria para los transeúntes.

La elección del lugar de la puesta en escena Esta forma de pedir limosna sigue una lógica clara. Directamente en la Plaza de San Marcos, la policía intervendría de inmediato. Por ello, estas personas se retiran a las concurridas calles laterales del área urbana. Allí, la frecuencia de turistas es lo suficientemente alta, pero la presión de las fuerzas de seguridad es menor.
La psicología del vaso Hasta el contenido del bote de donaciones está calculado. Rara vez se encuentran en él monedas sin valor de uno o dos céntimos. En su lugar, a menudo hay monedas de uno o dos euros preparadas como „incentivo“. Se sugiere que esta es la cantidad adecuada. Sin embargo, tampoco debe ser demasiado: un billete de 100 euros frenaría más bien la disposición a donar, ya que podría socavar la credibilidad de la situación de necesidad urgente. Es un negocio silencioso, pero sumamente eficiente, con la compasión de los visitantes.
Jay Maisel

Jay Maisel es una leyenda absoluta en el mundo de la fotografía, menos por su técnica y sobre todo por su personalidad directa, angulosa y al mismo tiempo profunda. Si se quiere describir qué clase de persona es, a menudo surgen términos como „pionero“ (o „figura legendaria“), „filósofo“ y «perspicaz en la calle» (o «listo de la calle»).
Aquí tienes un retrato de su personaje:
1. El „pensador ruidoso“
Maisel se describe a sí mismo a menudo como „ruidoso, vulgar y reflexivo“. No es partidario del lenguaje embellecido ni del „lenguaje fotográfico“ complicado. Le gusta maldecir (su lema no oficial es simplemente: „Que le den“), pero detrás de esa dura fachada neoyorquina se esconde un observador extremadamente preciso con un profundo conocimiento del arte y la estética.
2. Un purista de la percepción
Su carácter se caracteriza por un tono casi radical Honestidad. Él odia la manipulación fotográfica o la puesta en escena artificial. Para él, el mundo, tal como es, es lo suficientemente interesante. Posee el raro don de ver la belleza en la „basura“ (que, por cierto, colecciona apasionadamente).
- Ningún plan es el mejor plan: Él nunca sale de casa con una idea fija para una foto. Su apertura al azar refleja una mentalidad extremadamente curiosa y flexible.
3. El „adicto al trabajo“ con pasión
A pesar de su éxito, nunca se ha vuelto complaciente. Su ética de trabajo es legendaria:
- Disciplina Él predica (y vive) que el talento no vale nada si uno no trabaja más duro que todos los demás.
- Entusiasmo Ha conservado hasta una edad muy avanzada un entusiasmo casi infantil por la luz y el color. Una vez dijo, su mayor logro es no haber perdido nunca su „entusiasmo y su arrogancia“.
4. Un mentor estricto pero generoso
Como profesor, Maisel es a la vez temido y querido. No es de los que „van con rodeos“. Si una foto es mala, lo dice directamente y sin tapujos („Déjate de tonterías“Al mismo tiempo, se le considera extremadamente generoso al compartir su conocimiento. Él no quiere que sus alumnos fotografíen como él, sino que aprendan a ver por sí mismos.
5. El epitome del neoyorquino
Está inextricablemente ligado a la ciudad de Nueva York. Parece un personaje de una vieja película en blanco y negro: ingenioso, directo, un poco intimidante, pero con un gran corazón para lo humano. Su apartamento de muchos años, un enorme antiguo edificio bancario en el barrio de Bowery (el „Bank Building“), era el reflejo de su alma: un archivo gigantesco de objetos encontrados, recuerdos y millones de fotos.
En resumen: Jay Maisel es una persona que extremar la presencia. Vive completamente en el momento, desprecia la hipocresía y busca en todo —ya sea una persona, un charco o metal oxidado— la „expresión“ (lo esencial).
¿A que no adivinas quién ha escrito este texto? ¿Quién iba a ser, sino la IA?
Lo que más me gusta: no actúa como un gurú. No reúne a una multitud de discípulos a su alrededor. Quiere que los demás también puedan ser diferentes. Y sin que yo lo supiera: él y su amigo o socio Scott Kelby tienen la misma estructura de libro. Una breve introducción y luego una imagen por página y el resto es texto explicativo al respecto.
Y aún algunas citas de él que me gustan tantísimo:
„Muevete.“ (Muevete.) — Quizá el consejo más famoso de Maisel cuando se trata de encontrar la perspectiva adecuada en lugar de limitarse a hacer zoom.
„Lleva siempre una cámara contigo. Es jodidamente difícil hacer una foto sin una.“
„Si estás fuera haciendo fotos, pasarán cosas. Si no estás fuera, solo oirás hablar de ellas.“
Él piensa como Albert Dros: „Si uno no está en marcha, de todos modos no pasa nada“.“
Fantasía

Desde hace días florece la lluvia de oro. Desde hace días deseo „buen tiempo“, cielo azul y ausencia total de viento. Pero como suele decirse: la vida (del fotógrafo) no es un camino de rosas. Y como estoy fuera casi todos los días, y ahora conozco la luz mejor que al principio, sé que este motivo puede salir mejor, mucho mejor. Pero si Dios no nos manda una luz mejor, tendrá que conformarse con esta foto.
Creo que cada persona tiene que decidir en algún momento de su vida qué hace. Creo en ello, simplemente quiero creer en ello, que el Homo sapiens que hace esto de manera consciente. Que decide conscientemente dónde quiere vivir, cómo quiere vivir, cómo quiere vestirse, adónde quiere viajar y con quién quiere vivir. Pero nada es fijo.
No creo que uno se pase horas filosofando sobre eso todos los días, cómo o si uno quiere vivir al día siguiente lo uno quiera vivir al día siguiente. Pero de vez en cuando, a intervalos, cada uno tiene que determinar eso por sí mismo; uno debería plantearse estos pensamientos.
Y lo mismo se aplica, por supuesto, a nosotros los fotógrafos.
Una de las primeras y más tempranas decisiones es si un fotógrafo considera su medio como arte o no. En consecuencia serán su comportamiento, su orientación, su rumbo y también sus imágenes. Independientemente del género, independientemente del lugar, cada uno debe decidir cómo ve personal e individualmente la fotografía.
Y, según mi modo de ver, también es indiscutible: la creatividad. ¿Hacer algo solo porque siempre se ha hecho así? ¡Ay, Dios, qué concepto del ser humano es ese! La fotografía también vive de la creatividad, de la imaginación y también de la constante experimentación. ¿Hacer siempre lo mismo solo porque se hace así? ¡Dios mío, qué horror!
Se trata de creatividad e imaginación. Dice: „La necesidad hace el ingenio“. Estoy muy lejos de permitir que la sabiduría vital y los tópicos de calendario determinen mi vida. Pero cada vez lo noto en mí en Venecia: un exceso, una abundancia extrema de motivos, de „mejores“ motivos, de los motivos más hermosos. Y mi exigencia hacia mí mismo es tan alta como el Campanile. Eso me estresa.
Prefiero caminar bajo un cielo nublado el dos de abril por Wolfratshausen, hacer fotos aquí y entrenar mi creatividad e imaginación.
Pascua 2026

Actualmente estoy leyendo lo siguiente en el libro de Friedrun Reinhold titulado „Das gute Bild“:
„Pero todo esto presupone que sabe para qué fotografía. ¿Se ha preguntado alguna vez de forma consciente qué objetivo persigue su fotografía? ¿Quiere documentar, contar, provocar, calmar o crear?“
Y: „Porque al final, la clave para el desarrollo fotográfico no está en la técnica, ni en las nuevas
cámaras u objetivos, sino en su propia mirada. Esta mirada debe afilarse una y otra vez. Desde fuera, desde dentro y, lo mejor de todo: con un objetivo claro en mente.“
Así continúa página por página. Conocer la propia declaración. Tomar conciencia. Wikipedia dice al respecto:Homo sapiens, latín para „hombre que comprende, comprensivo“ o „sabio, inteligente, astuto, prudente“)
Aclarar el porqué primero. Conocer o reconocer el lenguaje visual. El lenguaje visual propio y el de los demás. Sin juzgar. ¿Qué debe transmitir la imagen? ¿Cómo reconozco mis propias obras incluso sin firma?
Él dice que a menudo no mira sus fotos hasta meses después de una sesión fotográfica. Porque solo después de ese tiempo reconoce lo que sus fotos transportar realmente y ya no está conectado con el sentimiento que tenía cuando, cuando hizo la foto.
¿Por qué no me ha dicho nadie esto antes?
¿Cuántas fotos?

También plantea la pregunta, que me resulta interesante, sobre qué número y orden debe tener una serie fotográfica o un reportaje. Y como tan a menudo, aquí se vuelve a hablar del mensaje de la imagen y del lenguaje visual. Él opina:
„Cada imagen debe tener una Tarea cumplir, un Declaraciónllevar o al menos respaldar el flujo de la serie. En mi propio trabajo he descubierto que menos es casi siempre más. El mayor arte a menudo no radica en fotografiar, sino en omitir.“
Él aconseja que los expositores inteligentes y experimentados se limiten a entre 5 y un máximo de 15 imágenes. E incluso la primera imagen debe/tiene que captar la atención de inmediato. Las siguientes imágenes deben seguir una dramaturgia. Como en la música: un tema, variaciones, pausa, y un final que perdura.
Cuanto más leo, más difícil se me hace, más debo/tengo que tener en cuenta. Qué viaje emocional debe hacer el espectador de las imágenes? ¿Qué debe sentir al principio, ¿Qué hay al final?
Además, añade: „No tenga miedo de recortar radicalmente. Una serie con ocho imágenes potentes es más sostenible que una con veinte mediocres.„
Y me pasa como siempre al leer: un movimiento interno de cabeza y una sonrisa de hombros: ¿Por qué nadie me había dicho esto antes?
Un mundo feliz

Espero tanto que esta primavera o, a más tardar, la próxima primavera de 2027, sea la última primavera de fotógrafos que haya existido jamás.
In allen Foto Lehrbüchern steht der Rat: „Fotografiere Kontraste“. Also stürzten sich ganze Heerscharen von der ideenlosen, fantasielosen, kreativarmen Fotografen im Frühling raus in das oberbayerische Voralpenland und suchen, jedes Jahr wieder, den ersten Löwenzahn. Oder noch besser: Getreu dem Motto: „Viel hilft viel“ – Möglichst viele Löwenzähne als Vordergrund.
Im Hintergrund die schneebedecken Berge. Wow, was für ein Kontrast. Hier unten schon der Frühling dort noch tiefster Winter. Die jährliche Spekulation: Der Fotografie Nobelpreis ist mir heuer sicher. Sieger ist der, der die meisten gelben Blüten aufs Foto bringt.
Und die Profis? Die gehen in den Baumarkt, oder in den Discounter, dort ist es billiger, und besorgen sich die allerersten blühenden Topf Blumen. Im warmen Gewächshaus hoch gezüchtigt. In allen Farben in allen Größen. Und dann schnell ab damit zu den Bergen. Dort werden die Töpfe auf ein Brückengeländer oder mitgebrachtem Campingtisch wie Soldaten in Reih und Glied aufgereiht. Einen besseren Vordergrund gibt es nicht.
Schnell noch die richtige Schärfe eingestellt und fertig ist für 20,00 Euro ein Warm/Kalt Kontrast Bild. Die Blumen kann man hinterher noch schnell im aufgestellten Mülleimer entsorgen.
Damit ist hoffentlich bald Schluss. Jeder Mensch, kann sich heute schon mit dieser kleinen Bitte: „Erzeuge mir bitte ein Bild: Im Vordergrund blühende Frühlingsblumen im Hintergrund schneebedeckte Berge“ die schönsten Bilder erzeugen lassen. In Sekunden. Fantasielose Fotografen benötigt man dazu schon heute nicht mehr.
Ostern 2026 – Google Gemini KI generiertes Bild

Das Gute daran ist:
- Ya no tengo que salir. A las 10 de la noche eso también se puede hacer desde el propio PC.
- Ich benötige keine 5.000 Euro Ausrüstung mehr.
- Cualquier aficionado puede conseguir los mejores, bellísimas imágenes en segundos erzeugen. Und sie machen das auch. Kostenlos.
- Las exposiciones de fotografía que solo muestran „fotografías bonitas“ seguramente ya no tienen futuro.
- Por fin se acabaron el Kitsch masivo y los clichés.
- Viajar solo sirve para la edificación personal. Imágenes del vasto mundo ya las hay a patadas de todos modos.
- El desarrollo de la inteligencia artificial aún está dando sus primeros pasos y continúa exponencialmente y mejora.
¿Y por qué es eso una bendición para todos nosotros?
- En el futuro contará mucho más la fantasía y la creatividad individuales. Que la imagen haya sido creada con una cámara de fotos o con IA ya da realmente igual.
- En el futuro, lo que cuenta es el mensaje de la imagen. Individual. Por lo tanto, cada vez importa más la persona que también tiene algo que decir. La ejecución técnica se vuelve menos importante.
- La pregunta: „¿Qué historia quiero contar?“ pasa por fin al primer plano.
- La representación documental pura del mundo se está convirtiendo cada vez más en un producto de masas primitivo.
- Bekannte authentische Marken werden stärker nachgefragt: Annie Leibovitz, usw.
- Das Wesen der Fotografie als Kunstform wird gestärkt.
Friedrun Reinhold gibt uns in seinem Buch: „Das gute Bild“ die richtige Anwort indem er schreibt:
„Es gilt die innere Haltung zu klären und die Arbeit langfristig auf ein stabiles Fundament zu stellen. In meiner
Erfahrung ist genau diese inhaltliche Orientierung das, was viele gute Fotografen von großartigen unterscheidet. Denn während Technik, Stil und sogar Originalität erlernbar sind, entsteht Tiefe erst dann, wenn Fotografie als Ausdruck einer Haltung verstanden wird und nicht als bloßes Abbilden der Welt, sondern als bewusste Entscheidung, wie und warum etwas gezeigt wird.“
Eigentlich war es schon immer so: Die wirklich guten Fotografen hatten alle, wirklich alle, ein inneres Anliegen, einen inneren Drang und haben uns diesen mit ihrer Bild Aussage gezeigt.
Und mal ganz ehrlich:
- Wie wichtig und entscheidend ist denn, wenn Udo Jürgens in seinem Lied: „Aber bitte mit Sahne“ die Geiger real spielen lässt oder aus mit dem Computer Synthesizer erzeugt? Merkt das irgend jemand? Und weiß irgend jemand wie es wirklich war?
- Was ändert es an der Aussage der Beatles in Ihrem Lied: „All you need is love“, wenn statt der klassischen Gitarre ein künstliche Electric Guitar verwendet wird. Weiß noch jemand, welche Gitarre hier konkret verwendet wurde?
- Wie entscheidend ist der Unterschied zwischen einer künstlichen Stimme aus dem Navi und einem Menschen ? Ist eine Person mit Land- oder Stadtkarte auf den Knien, die den Weg ansagt, so viel besser?
Komisch
Es gibt zu jeder Zeit und zu jeder Entwicklung immer genügend ängstliche Mahner, übervorsichtige Warner, die Weltuntergangs Propheten.
Und komisch ist auch, dass sich die Welt so hartnäckig weigert, jetzt endlich unterzugehen.
Entwicklung

Friedrun Reinhold schreibt in seinem Buch „Das gute Bild“:
„Ich tausche mich regelmäßig mit Kollegen aus, denen ich vertraue und die nicht in das Projekt involviert waren. Oft reicht ein Nachmittag mit Prints auf dem Tisch, ein offenes Gespräch, ein paar kluge Rückfragen, und plötzlich zeigt sich eine ganz andere Struktur in der Serie. Bilder, die ich vorschnell als »zu unspektakulär« aussortiert hätte, entpuppen sich als erzählerisch stark. Andere, die ich für zentrale Momente hielt, wirken isoliert oder redundant.“
Y además:
„Eine Person, die in der Bildbeurteilung geschult ist und gleichzeitig keine emotionale Verbindung zum Entstehungs Kontext hat, wird Bilder anders lesen. Vielleicht klarer, vielleicht härter, aber oft mit einem besseren Gespür für Wirkung und Zusammenspiel.“
Das zu lesen tut weh: Geschulte Kollegen, offenes Gespräch, geschult in der Bildbeurteilung, Gespür für Wirkung und Zusammenspiel. Feedback von Fotografen-Profis. Das ist genau das, was mir fehlt.
In meiner 40 jährigen EDV Tätigkeit habe ich tausende mal den Unterschied zwischen „gut gemeint und gut gemacht“ erlebt. In jeder Software gibt es immer wieder kleine Teile die wiederholt ablaufen sollen. Wir nennen Sie: Schleifen. Und jeder Anfänger, der es „gut meint“ macht hier seine typischen Fehler: Für eine Schleife die 24 mal wiederholt werden muss: Wird jetzt von 1 bis kleiner 24 gezählt, oder von 1 bis genau 25, oder von 0 bis 24, oder von 0 bis kleiner 24 gezählt?
Genauso unerfahren war ich vor 4 Jahren auch, als ich mit dem Fotografieren angefangen habe. Und natürlich habe ich „gut gemeint“ all die typischen Anfänger Fehler gemacht: Viel zu bunt, reiner Kitsch und Klischee wie Sonnenuntergänge, Frühlingsblumen, Wasserfälle mit Langzeitaufnahme, wie 8 Milliarden andere Fotografen weltweit auch. Nur „schöne Bilder“ sind gute Bilder. „Gehet hin und macht“ was ich von Euch fordere. Usw.
Und Heute? Mit jedem Fotografen Lehrgang (Buch), gehen mir weitere Augen auf. Und immer stärker die bohrende Frage: Warum hat mir das niemand gesagt? Wie viel schneller hätte ich lernen können. Wieviel besser, gelehrter wäre ich heute? Ich bin kein 16-jähriger Lehrbub mehr, der noch sein ganzes Fotografen Leben vor sich hat. Mir eilt die Zeit. In meiner Lebens Sanduhr sind nicht mehr unendlich viele Sandkörner. Manchmal macht mich das traurig, manchmal auch zornig, obwohl das sonst nicht meine Art ist. Warum haben mir all die Profis um mich herum, nicht geholfen, beraten?
Ich merke und spüre es immer deutlicher: Wer es nicht gelernt hat, wer es nicht studiert hat, kann es nicht. Gut gemeint ist nicht gut gemacht. An einer möglichst perfekten Ausbildung geht kein Weg vorbei. Wer nicht fliegen gelernt hat, wird niemals Pilot. Wer die Statik nicht kennt, wird kein Architekt für Brücken. Wer nicht fahren kann, wird kein Formel Fahrer. Wer von Volkswirtschaft keine Ahnung hat, wird kein Wirtschaftsminister.
Und über Friedrun Reinhold gibt es sogar einen Wikipedia Eintrag. Das ist ein Ritterschlag.
Authentisch

Ich weiß leider nicht, wie viel Sätze man von einer anderen Internet Seite zitieren darf. Ich habe jedoch gelernt, dass man Links beliebig verwenden kann. Wer etwas öffentlich ins Internet stellt, muss per Gesetz auch damit einverstanden sein, dass ein Link auf seine öffentliche Seite angegeben wird.
Und eigentlich ist jeder Satz den er schreibt so kostbar, so wertvoll, dass ich am liebsten sein gesamtes „Ich über mich“ hier abschreiben möchte. So muss der Link genügen, mit der Bitte diesen einmal anzuklicken.
https://www.friedrun-reinhold.com/der-fotograf-1
Schade, dass er mit seinem Sitz in Hamburg so weit weg ist. Er hat soooo viel zu sagen. Ich möchte Ihm gerne öfters zuhören.
Was, Wie, Wem?

Friedrun Reinhold hat in seinem Buch „Das gute Bild“ auch ein kurzes Interview mit Andreas Trampe.
„Dieser prägte fast drei Jahrzehnte die Bildsprache des Stern. Als Director of Photography verantwortete er 20 Jahre unzählige große Reportagen, Titelgeschichten und die Arbeit der Fotoredaktion und war Schnittstelle zwischen Redaktion, Fotografen und Lesern. Seit 2019 arbeitete er als Senior Picture Editor für das Magazin.
Neben seiner redaktionellen Arbeit engagiert sich Trampe stark in der Nachwuchsförderung.“
Andreas Trampe empfiehlt immer, sich die drei folgenden Grundfragen zu stellen:
■ Was für eine Geschichte möchte ich erzählen?
■ Wie möchte ich die Geschichte erzählen?
■ Wem möchte ich die Geschichte erzählen?
Schade, dass ich das erst mit 73 Jahren lese. Wie anders, wie besser, wie sinnvoller, hätte mein Hobby, mein Fotografen Leben sein können. Und wie reagiere ich auf diese eklatante Verspätung? Mit Trauer, mit Zorn odwer Gelassenheit und Optimismus?
¿Por qué?

Man fängt bei einem Hausbau nicht mit den Verzierungen am Dachgiebel an. Das wichtigste, damit das ganze Gebäude auch trägt, ist das Fundament. Man fängt beim Fotografieren nicht mit Blümchen, Insekten und Sonnenuntergänge, blaue Stunde oder Glentleiten an.
Eigentlich hätte mir der Fotoclub Wohlfahrtshausen, an meinem ersten Abend an dem ich zum ersten Mal auf Besuch war, gleich zu Beginn die Frage stellen müssen: Bernd, warum willst Du fotografieren?
Gehe jetzt bitte heim und überlegt Dir das gründlich. Und komme bitte in einem Monat wieder mit einer ehrlichen und Dich innerlich überzeugenden Antwort zu uns zurück. Dann helfen wir Dir gerne weiter.
Was?

Eigentlich hätte mir der Fotoclub Wohlfahrtshausen, an meinem zweiten Abend an dem ich zum zweiten Mal zu Besuch war, die zweite wichtige Frage stellen müssen: Bernd, was willst Du fotografieren? Was spricht Dich an? Welche Motive ziehen Dich entsprechend Deiner Biografie magnetisch an?
Gehe jetzt bitte heim und überlegt Dir das gründlich. Und komme bitte in einem Monat wieder mit einer ehrlichen und Dich innerlich überzeugenden Antwort zu uns zurück. Dann helfen wir Dir gerne weiter.
Für wen?

Eigentlich hätte mir der Fotoclub Wohlfahrtshausen, an meinem dritten Abend an dem ich zum dritten Mal zu Besuch war, die dritte wichtige Frage stellen müssen: Bernd, für wen willst Du fotografieren? Was soll Dein Publikum sein? Für wen machst Du die überzeugendsten, besten Bilder?
Gehe jetzt bitte heim und überlegt Dir das gründlich. Und komme bitte in einem Monat wieder mit einer ehrlichen und Dich innerlich überzeugenden Antwort zu uns zurück. Dann helfen wir Dir gerne weiter.
Belangloses Zeugs

Dieses Fundament habe ich leider nicht. Vier verlorenen Jahre. Und so fotografiere ich halt wie benebelt, besoffen, belangloses Zeugs. Jeden erfahreneren Betrachter muss es schmerzen, dieses Wirrwarr, dieses Kunterbunt, dieses orientierungslose, belanglose Zeugs anzuschauen.
- Keine rote Linie, auch keine blaue oder grüne.
- Kein Konzept.
- Keine Orientierung.
- Kein durchgängies Thema.
- Keine erkennbare Persönlichkeit hinter den Bildern.
- Keine sichtbare Entwicklung, nur ein besinnungsloses Taumeln von einer Location zu anderen.
- Und wenigstens ein kleiner Lichtblick: Ich fotografiere nicht für den Applaus.
Und ich kann diesen grundlegenden Fragen nicht ausweichen. Ich will ein bewusstes Leben leben. Achtsam auf alle Gedanken, auf alles was mit mir zu tun hat. Ich will selbst und erwachsen bestimmen, was ich mache oder nicht. Ich will und werde zu 100% abends die Verantwortung für meinen gesamten Tag übernehmen. Ich will abends in mein Tagebuch schreiben was war, was nicht war und wie es morgen besser, selbstbestimmter sein soll.
Ich kann nicht die Resultate oder Ergebnisse vorbestimmen. Aber mein Handeln. Und so lese ich halt weiter, immer in der Hoffnung das gelobte Land zu sehen, zu entdecken und zu betreten. Bestimmt ist es dort sehr sehr einsam. Denn diese Fragen die ich mir stelle, höre ich sonst nicht.
Mir imponiert der Spruch. „Man kann mich nicht kaufen, aber ich verschenke mich gerne.“
Außerordentlich schön

Kurz bevor ich heute an diesem Motiv vorbeigehen wollte, sagte eine Seniorin mit Hund zu einer anderen Seniorin, ebenfalls mit Hund: „Wolfratshausen ist schon außerordentlich schön“. Spontan dachte ich: Recht hat sie. Deshalb blieb ich stehen und machte zum Beweis dieses Bild. Die Stadtmitte von Wolfratshausen.
Ich habe im Prinzip nichts gegen „schöne Bilder“. Es sollte aber nicht mein Markenzeichen sein. Für mich ist Fotografieren mehr als die Jagd nach dem besonderen Licht.
Nochmals mit Licht

Ich glaube fest daran – ich will einfach daran glauben –, dass wir vieles lernen können, wenn wir den ganz großen Meistern der Zunft zuhören.
Ich glaube, ich will einfach daran glauben, dass die Lernkurve steiler wird, dass das Lernen schneller geht, wenn man sich Erfahrungen zunutze macht, die engagierte Profi-Fotografen in ihrem Leben gemacht haben.
Jay Maisel schreibt in einem interessanten Bericht, dass das Seitenlicht oder Streiflicht zu Recht bei den Fotografen beliebt ist. Zeigt es doch die Konturen und die Oberfläche der Objekte oder Motive, die wir fotografieren.
Und jetzt kommt seine überraschende Erkenntnis: Die Mittagszeit, wenn die Sonne ganz oben steht, wird in allen Fotolehrbüchern als schlecht angesehen. Also machen wir morgens Bilder und abends Bilder; zwischendrin schlafen wir uns aus.
Jay Maisel sagt: Wenn die Sonne ganz oben am Himmel steht, dann gibt es auch Streiflichter, dann gibt es auch Seitenlichter. Nur kommen die jetzt nicht von links und nicht von rechts, sondern von oben. Sie werfen von oben ihren Schatten und zeigen damit die Konturen an den Motiven und Objekten, die wir fotografieren wollen.
Von unten wird das Licht wohl nie kommen, aber letztendlich ist es egal, ob es von links, von rechts, von ganz oben, von halb ganz oben, dreiviertel ganz oben oder im 45-Grad-Winkel von oben kommt. Hauptsache, das Licht streift das Motiv, erzeugt Schatten sowie Konturen und visualisiert die Oberfläche.
4 Jahre später …

Vor über 4 Jahren habe ich angefangen zu fotografieren. Und nun ?
Ich bin (noch immer) mitten im Umbruch. Fast täglich. Ich kann mir gar nicht vorstellen, irgendwo anzukommen. Noch immer spüre ich die innere Entwicklung. Als Spiegel dienen mit meine Lehrer. Ohne sie wäre ich weiterhin ein Anfänger. Bild, taub, orientierungslos.
Ich lasse mir von den hohen Herren Lehrbuch Autoren nichts mehr vormachen. Zu viele Ratschläge und auch noch widersprüchlich. Ich lasse mir auch von den selbst ernannten lokalen Eigenlob Experten nichts mehr vormachen. Heutzutage, im Zeitalter des Internets, bleibt kein Talent unentdeckt. Qualität setzt sich immer durch. Immer!
Was bei mir immer weniger zählt ist Blende, Zeit und ISO. Was für mich zählt ist die Wirkung, den Inhalt, den ein Bild haben kann. Deshalb stehe ich auch dazu, nach wie vor im Automatik Modus zu fotografieren. Der Fotoapparat stellt automatisch scharf. Er zeigt es mir zusammen mit seinem freundlichen Piepser an, wo er im Bild scharf stellt. Wenn es mir gefällt drücke ich den Auslöser ganz durch. Wenn es mir nicht gefällt, verschiebe ich mit dem Joy-Stick den Fokusbereich und teste es nochmals.
Zu Beginn der Fotografie dachte ich, der Automatik Modus nimmt mir viele technische Arbeit ab und ich kann mich zunächst ganz auf die wichtige Bildkomposition konzentrieren. Heute denke ich, der Automatik Modus nimmt mir viele technische Arbeit ab und ich konzentriere mich weiterhin ganz auf die wichtige Bildkomposition. Die Bilder, bei denen ich bewusst die Blende oder Zeit einstelle, sind in der Minderheit. Vielleicht bin ich auch zu bequem und zu naiv und ignorant.
Lluvia

Spiegelbilder sind nach wie vor meine Lieblings Motive. Tägliches fotografieren ist nach wie vor eine Selbstverständlichkeit. Das Finden von Motiven funktioniert ganz gut.
Nach wie vor bin ich zufrieden mit meiner Entscheidung, dass ich nicht mit den drogensüchtigen Fotografen mitmache.
Schon tausendmal geschrieben: Immer wenn wir Menschen etwas Neues machen, sehen, kaufen, erleben oder fotografieren, schütten Drüsen im Gehirn Dopamin oder Serotonin aus. Also Glückshormone. Und danach sind viele, die meisten sogar, süchtig.
Das wäre eigentlich kein Thema: Nur damit die gleiche Glückswirkung wiederholt erzielt wird, muss die Dosis, wie das bei Drogensüchtigen nun mal ist, immer weiter erhöht werden. Immer mehr Lob, immer buntere Bilder, immer weiter wegfahren, immer etwas Neues mit der Hoffnung auf den Exotenbonus.
Und zuhause wartet sehnsüchtig das eigene ICH. Es wartet still, wünscht sich Achtsamkeit, Aufmerksamkeit, Beachtung und Erfüllung. Lebenslang schon. Als Kind macht man noch was die Eltern wollen. Als Jugendlicher will man hinaus ins Leben, später sucht man Erfüllung und Erfolg im Beruf, usw. Viele, die Meisten, sind immer auf der Suche im Außen. Und dann im Alter, wenn man eigentlich machen könnte was man will, fängt das Reisen (ich nenne es Flüchten) erst so richtig an. Bis dann die typischen Alterskrankheiten kommen. Dann erst bleibt man zuhause in der Nähe des Arztes.
Dabei ist das eigentlich spannende am Fotografen-Leben: Die Reise zum eigenen ICH.
Volker Lechtenbrink singt: „Leben so wie ich es mag, Leben spüren Tag für Tag.“
Jeder soll/muss/wird das machen, was er selbst für sein Leben für richtig hält. Aber wenn ich im Außen abgelenkt bin, sehe, spüre und erlebe ich nicht mehr mein Innen. Die 5 Tage im Jahr den Venedig Karneval zu fotografieren sind berauschend und aufregend. Aber die 360 Tage danach und zuhause sind schöner.
Fotografieren hat soooo viel mit der Persönlichkeiten des Fotografen zu tun, dass dagegen „Zeit, Blende und ISO“ fast vernachlässigt werden kann. Gerade in der heutigen Zeit, in der die Software der Handy so viel technischen Kram automatisch und unbemerkt erledigt.
Nochmals Regen

Einer meiner Lieblingsplätze bei Regen ist der Sebastiani Steg. Nicht nur weil es ein geschützter, überdachter Bereich ist. Von der Brücke bieten sich immer diverse Motive der Regentropfen auf der Loisach an. So prägt halt auch der Wohnort, das Leben eines Fotografen. Jay Maisel wohnt in New York und ich in Wolfratshausen.
Wenn ich an den letzten 4 Jahre nochmals etwas ändern könnte, dann würde ich weniger hochschauen, zu den Lautstarken. Würde öfters die Hand heben und „Einspruch Euer Ehren“ in den Raum werfen. Würde mit dem Finger auf den nackten Kaiser zeigen, wenn er mal wieder keine Kleider anhat. Das Problem liegt beim Kaiser und nicht beim Volk. Konstantin Wecker singt: Es sind nicht immer die Lauten stark, nur weil sie lautstark sind.
Ich musste mir in zwei Clubs dermaßen viel Schrott anschauen und anhören, dass mir heute noch graust. Minderwertige Bilder und Vorträge, die aber hochgelobt wurden. Oftmals galt: Je schlechter das Bild, je größer die Worte. Und ich habe die (Foto-) Welt nicht mehr verstanden. Ich wollte ja etwas von Vorbildern lernen. Zugegeben: Ich konnte es auch nicht besser. Deshalb habe ich mich auch zurückgehalten. Bis der letzte Tropfen, dem meistens die geamtet Schuld zugesprochen wird, mein inneres Faß zum Überlaufen gebracht hat. Dabei versaut bereits ein einziger Tropfen das ganze Glas Wein. Ich hätte früher gehen sollen.
Ich bin nach wie vor weit davon entfernt, mein Leben von Kalendersprüchen oder Volksweisheiten bestimmen zu lassen. Aber der Spruch. „Schuster, bleib bei Deinen Leisten“, gefällt mir. Nur damit es Abwechslung im Clubleben hat, wird verlangt, einen Salto rückwärts mit doppelter Drehung und vierfacher Schraube zu tanzen. Jedes Jahr etwas Neues. Dieses oder jedes wäre doch schön, dort waren wir noch nie, usw.
Auf die demokratische Idee, mich zu fragen ob ich das will, ob mich das Motiv motiviert, ob ich überhaupt Erfahrung und Können mit diversen Genres habe, kam niemand. Also stand ich auf, drehte mich um und ging.
Was sind schon Jahre?

Chris Orwig: Authentische Porträts:
„Es ist die eine Sache, etwas gern zu tun. Aber es ist etwas völlig anderes, dieser Sache so viel Zeit zu widmen, dass man darin richtig gut wird.“
Das passt haargenau zur Erkenntnis, dass man 10.000 Stunden üben muss, bis zur Meisterschaft in einem Thema. Vier Jahre zu 300 Tage zu 2 Stunden habe ich schon. Das sind leider erst 2.400 Fotografen Stunden. Bei diesem Tempo dauert es nochmals 16 Jahre. Ich erkenne, dass ich schon etwas weiß, schon Erfahrung habe, aber es reicht noch lange nicht zum Profi. Da liegen noch Welten vor mir. Das erkenne ich jeden Tag aufs Neue.
„Zu oft üben sich Fotografen in Dingen, die sie nicht mögen – mir kommt das vor wie eine Verschwendung von Energie, Mühe und Zeit. Definieren Sie also zuerst, was Sie gern tun. Dann finden Sie heraus, wie Sie darin richtig gut werden.“
Und schon wieder geht es ihm NICHT um das Thema Fotografieren, sondern um das Thema Persönlichkeit. Um den Menschen hinter dem Apparat. Um die Lebensfreude am Fotografieren. Um den Sinn. Um die allererste Frage. Warum fotografiere ich? Und es tut gut, so etwas als Bestätigung mal wieder zu lesen.
Friedrun Reinhold schreibt auf seiner Homepage: „Ich fotografiere Menschen, die etwas zu sagen haben – Coaches, Berater, Unternehmer, Führungskräfte und Vordenker. Menschen, die andere bewegen wollen, aber oft selbst zögern, sich zu zeigen. Mich interessiert nicht das perfekte Bild, sondern der echte Moment. Der Augenblick, in dem jemand aufhört, sich zu präsentieren, und beginnt, wirklich da zu sein.“
Und wie fast immer: Je mehr ich lese, je weiter, größer, offener wird meine Fotowelt. Und im Umkehrschluss: Je weniger ich lese, je kleiner, enger, beschränkter werden meine Fotos.
Und ich bin mir ganz sicher: Das Thema Präsenz wird nach dem Thema Lenguaje visual meine nächste Fotografen Herausforderung. Schon wieder ein Thema, das nichts mit Blende, Zeit, ISO und Schärfe zu tun hat. Annie Leibovitz betont es öfters in Ihrem Buch. Dann muss es wohl wichtig sein!!
Mir wird übel …

Ich habe bestimmt schon über 130 Fotobücher gelesen. Die meisten sind eher dick und ausführlich, so dass ich davon ausgehen kann, dass im Schnitt in jedem Fotobuch 150 bis 200 Bilder enthalten sind, die als Muster, als Beispiel für gute oder schlechte Bilder dienen bzw. hergenommen werden.
Das bedeutet aber auch gleichzeitig, ich habe jetzt 130 mal 200 Bilder intensiv betrachtet. Viele davon mehrfach. In Summe sind das bis jetzt etwa 26.000 Bilder inklusiv der dazu passenden Bild Besprechung.
Deshalb sei mir hier erlaubt ein Resümee zu ziehen:
Ich kann die typischen Foto Lehrbücher Bildbeispiele schon nicht mehr sehen: Zu sehr gleichen sie sich: Rocky Mountain Bilder dass mir übel wird, Felsschluchten langweilen mich mittlerweile, Polarlichter bis mir ganz blau vor Augen wird, Pinguine dass ich friere, kleine stille verträumte Seen, mit Nebel, Morgensonne mit Sternenkranz und Schilfgürtel und Birken bis zum Erbrechen, usw. Architektur Bilder sind nur in New York oder Singapur möglich, alles andere ist primitiver Schrott. Ich kann diese globalisierte, uniformierte Bilderflut nicht mehr sehen und ich will es auch nicht mehr sehen. Bei dem nächsten Buch das ich lese, schneide ich vorher die Bilder aus.
Bilder aus aller Herren Länder müssen herhalten als Beweis, wie weit doch ein Fotograf überall rumkommt und wie aufregend doch das Leben eines Fotografen sei. Speziell das Leben des jeweiligen Foto Lehrbuch Autos. Wenn das Bild nichts taugt, muss halt der Exotenbonus herhalten.
Gut gemeint ist schlecht gemacht.

Friedrun Reinhold schreibt in seinem Buch: „Das gute Bild“ auch über das Thema Portfolio. Und es hat mich überrascht, was er alles dazu schreibt. Da er seit 40 Jahren professionell als Fotograf in Hamburg arbeitet, und da er seine Kunden auch über sein gutes Portfolio generiert, glaube ich das was er schreibt. Außerdem ist es für mich überzeugend. Ohne diese Lektüre, wäre ich nach wie vor ein Dilettant zu diesem Thema.
Und es ist mal wieder Wasser auf meine Glaubensmühle: Es gibt ein „gut gemeint“ und es gibt ein „gut gemacht.“ Das eine hat mit dem andern NICHTS zu tun. Ich glaube immer mehr, dass die Aussage: „Ich habe es ja nur gut gemeint“ zusammen mit dem entschuldigenden Schulterzucken oftmals ein Schuldeingeständnis ist. „Gut gemeint“ aber leider „schlecht gemacht.“
Ich werde aber hier und jetzt nicht persönlich. Nur egoistisch: Ich bin immer weniger gewillt, gute Miene zum schlechten Spiel zu machen. Denn soviel habe ich in den letzten 4 Jahren gelernt: Obwohl ich noch lange kein guter Fotograf bin, kann ich doch immer besser die Spreu vom Weizen unterscheiden. Und das auch aussprechen.
Jahreshauptversammlung

Und sogar unser Wetter-Gott hatte ein Einsehen und hat pünktlich zur Eröffnungs Ansprache wie bestellt die Schleussen des Himmels geöffnet und damit beigetragen, dass die Versammlung ein voller nasser Erfolg wurde.
Auf den Schultern von Riesen

In vielen Fotolehrbüchern steht fast wörtlich übereinstimmend geschrieben, dass die heutige Generation an Fotografen auf dem Schultern von Riesen stehe. Gemeint sind die großen Vorbilder der Vergangenheit.
Heute muss niemand mehr bei null anfangen. Heute muss niemand mehr die Fotografie neu erfinden. Heute gibt es extrem viele Erfahrungen der Vergangenheit. Alles was möglich ist wurde probiert, verbessert, ist ausgereift.
Für mich steht dieses Bild mit seiner Aussage für diese Tatsache. Der Stamm gibt gerne seine Kraft und Saft an die junge Generation weiter. Wenn sie denn will. In voller Blüte fließt auch wieder Kraft zum Stamm zurück. Ein Geben und Nehmen. Zum gemeinsamen Wohl und Stärke und Wachstum.
- Kein Maschinenbau Ingenieur würde heute bei null anfangen und nochmals die Dampfmaschine erfinden.
- Kein Architekt würde voller Stolz die Holzkonstruktionen erfinden und die Statik neu begründen.
- Kein Physiker dringt immer tiefer in die Materie ein bis er endlich die Atome entdeckt.
- Kein Fotograf experimentiert sein ganzes Leben lang, bis er merkt, dass es eine Bildsprache gibt um seine Aussage allgemein verständlich mitzuteilen.
50.000 Fotografen täglich

Die heutige Generation an Fotografen ist so ganz anders als bisher. Sie halten sind nicht mehr an Regeln. Sie ignorieren sie sogar, weil Sie sie gar nicht kennen.
Dabei machen sie alles intuitive richtig:
Es seht geschrieben: Sehr guten Fotografen gelingt es, Ihre Emotionen die sie bei einem Motiv spüren, so geschickt mit der Bildsprache in dem Foto auszudrücken, dass der Betrachter diese Emotionen in sich spiegelt.
So gesehen sind die 50.000 Fotografen, die täglich nach Venedig kommen, perfekte Meister-Fotografen. Sie spüren die grandiose Begeisterung für die Schönheit der Stadt. Diese Schönheit muss dokumentiert werden, mit Bildern die beim Betrachten viele Tage oder Wochen später nochmals die Erinnerung an die schöne Zeit in Venedig aufleben lässt.
Sozusagen die hohe, die höchste Kunst der Fotografie. Und die 50.000 Tages Fotografen beherrschen diese Kunst scheinbar perfekt. Handy hoch, Klick, und weiter.
- Auf die seltsame Idee, diese individuellen Bilder auszustellen oder fremden Menschen zu zeigen, kommt hier niemand.
- Auf die seltsame Idee, diese individuellen Bilder für jemand anderes als für sich selbst und der eigenen Familie zu machen, kommt auch niemand.
- Und die seltsame Idee, diese individuellen Bilder, die die eigene Begeisterung von Venedig dokumentieren, von anderen bewerten zu lassen, ist geradezu lächerlich. Wer kann denn erfassen, wie diese Stadt Ihre Besucher fasziniert?
Venedig wird zunehmend durch den Blick aufs Display erlebt: Einsteigen in die Gondel? Nur mit dem Display möglich. Die gesamte Gondelfahrt, wird erst mit dem Blick aufs Handy so richtig schön. Wandern durch die Stadt: Markusplatz, Altstadt, Rialtobrücke, etc. geht nur noch elektronisch. Und erst lange hinterher, wenn man wieder zuhause ist, merkt man beim Betrachten der Bilder: Huch, ich war ja dieses Wochenende in Venedig!